El Parador de Sant Just Desvern no es un restaurante cualquiera. Su origen se remonta a 1944, cuando funcionaba como apeadero a la vez que de quiosco. Allí, los vecinos del municipio esperaban el autobús que los llevaba desde la Rambla hasta Barcelona, convirtiéndose así en un punto de referencia para la movilidad y la vida social de la ciudad.
Desde entonces, a lo largo de más de ocho décadas, El Parador ha tenido diferentes usos antes de convertirse en un restaurante de precios populares. Sin embargo, en la última licitación para su explotación, el concurso quedó desierto, lo que por primera vez dejó el local sin operador ni actividad.
Documentación errónea
Fuentes municipales precisan que el revés en la adjudicación se debe a un aspecto técnico, por lo que confían en que el local reabra lo antes posible. “Las personas que presentaron sus ofertas no entregaron correctamente la documentación requerida”, apuntan a Metrópoli. Ante esta situación, el Ayuntamiento de Sant Just ha abierto de nuevo la licitación para evitar que el establecimiento permanezca cerrado.
“Contar con un local de restauración en el centro del pueblo es fundamental, ya que se encuentra en un punto clave de tránsito de personas y continúa siendo un nodo de origen y destino de transportes”, expresa el consistorio a este medio. Además –añaden– contribuye a la dinamización de la zona.
En esta ocasión se han introducido algunas modificaciones en la adjudicación respecto a los pliegos anteriores. Entre ellas destacan la ampliación de la concesión y la incorporación de una cláusula lingüística.
Actuaciones obligatorias
Antes de iniciar la actividad, la persona adjudicataria tiene la obligación de realizar varias obras de mejora en el local, valoradas en 28.000 euros, tal como se detalla en los informes de la licitación a los que ha accedido este digital.
Restaurante El Parador de Sant Just Desvern
Entre estas actuaciones se incluyen la actualización de la instalación eléctrica, la mejora del sistema de extracción de humos, la sustitución de los toldos de las terrazas, la instalación de un sistema de climatización y la colocación de un extractor de aire en el almacén del sótano.
“Finalizada la concesión, los trabajos realizados revertirán a favor del ayuntamiento y no generarán ningún derecho ni indemnización”, aclaran fuentes municipales. Las obras deben ejecutarse en un plazo máximo de tres meses.
Cesión de ocho años
El valor estimado de la licitación es de 332.449 euros, con un IVA aplicado del 0%. La concesión tiene una duración de ocho años, con opción a una prórroga de cuatro más. Los interesados tienen hasta el 28 de abril para presentar sus ofertas.
El local tiene 195 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, además de dos terrazas con capacidad para 16 mesas. El aforo máximo es de 130 personas.
Apeadero de la Rambla
El Parador se inauguró un 19 de marzo de 1944. Era un local de una sola planta que funcionaba como apeadero –de ahí su nombre– para los usuarios del autobús a Barcelona. Además, funcionaba como punto de venta de bebidas para viajeros y vecinos.
Pasados unos años se tiró abajo y se construyó el actual edificio de dos plantas de estructura metálica. Ubicado en el número 25 de la Rambla de Sant Just, ha sido históricamente el punto de inicio y final de la línea que llevaba a los vecinos del municipio a la capital catalana.
El Parador de Sant Just Desvern en una imagen de archivo
El Parador ha tenido históricamente la función de servicio público como parada de autobuses y, más adelante, como primera biblioteca municipal, inaugurada en 1965. En 1983 esta se trasladó a Can Ginestar y, entre 1985 y 1996, el local se convirtió en un casal para jóvenes.
Actualmente, el edificio ofrece un servicio de bar-restaurante y quiosco de prensa, en virtud de una concesión demanial aprobada por acuerdo plenario el 26 de abril de 2012.
